miércoles, 1 de julio de 2020

La importancia del Puerto de Manta como nudo logístico y reactivación económica

Foto: Vista aérea del Puerto de Manta

Por: Econ. Rigoberto Carvallo
@rigocarvallo

En la ciudad de Manta, según proyecciones al 2020 del Instituto Ecuatoriano de Estadísticas y Censos, habitan aproximadamente 264.281 habitantes; de los cuales (en base al último censo poblacional) al 49% son hombres y 51% mujeres. Además, como todos sabemos, es considerada la capital internacional del atún, ya que nuestra principal actividad económica consiste en la captura, procesamiento y comercialización de productos derivados de esta especie.

El sector pesquero es de gran impacto en la economía del Puerto de Manta y es un sector generador de divisas y creador de puestos de trabajo; no solamente desde la captura del atún, sino también en todas las industrias y comercio que se originan desde ella; tal es así que, de acuerdo con información del Banco Central del Ecuador al año 2019, exportaciones primarias de pescado y atún superaron los USD 307 millones y las exportaciones de productos del mar alcanzaron los USD 1.200 millones. Indudablemente, la fase extractiva es la más relevante, por cuanto es la que da inicio al proceso de la cadena de producción del sector pesquero, misma que se concentra en Manta, pues el 75% de la flota atunera nacional opera en nuestra ciudad, movilizando entre pesca nacional e internacional, más de 300 mil toneladas de pesca en el año 2019.

El Puerto de Manta es un puerto multipropósito; esto quiere decir que no solamente se realizan actividades de carga y descarga de productos, sino que también contempla la movilización de personas y mercancías. La principal carga que se moviliza en el Puerto de Manta son gráneles sólidos (alrededor de 400 mil toneladas) y sobresale (antes del impacto de la pandemia), la importación de vehículos, que para el 2018 registraron más de 60 mil unidades.
Siendo el Puerto de Manta el principal puerto pesquero del Pacífico Oriental, al cual arriban buques de varios países y tamaños, se puede considerar a nuestro Puerto como un eslabón clave de la cadena logística de la pesca; por lo tanto, es necesario promover inversiones que permitan aumentar los niveles de movilización y almacenaje de carga, inversiones que deben responder al compromiso del cuidado ambiental y social en el marco de procesos de construcción de infraestructuras sostenibles.

Nuestro Puerto es centro fundamental para el comercio externo e interno, por lo tanto es importante analizar el nivel de conectividad del Puerto a los principales puntos de producción, distribución y comercialización en términos de distancias a los mercados locales, acceso a redes viales y costos de transporte. Toda vez que la ubicación de nuestro puerto es geo-estratégica y privilegiada, lo convierte en el punto de enlace y de integración del comercio exterior de Sudamérica con el resto del mundo.

Así, partiendo del principio de intermodalidad, la logística juega un papel estratégico en el desarrollo productivo y comercial del Ecuador a través de una gestión eficiente de la cadena productiva, encerrando todas sus etapas desde la producción, transporte, consolidación, agregación de valor y distribución de las cargas, tanto a nivel nacional, como internacional; por lo que es fundamental pensar en un sistema logístico cantonal competitivo que integre zonas de producción con los mercados globales.
La ciudad de Manta puede considerarse como un eje estratégico de transporte multimodal ya que cuenta dentro de su casco urbano con su Puerto de Manta, Aeropuerto Internacional Eloy Alfaro y Terminal Terrestre, conectados a través de una autopista de seis carriles a menos de 10 kilómetros de distancia entre ellos.

Por estas razones, Manta puede ser considerada como Zona de Actividad Logística (ZAL) donde se proporcionan servicios logísticos a la carga. Tradicionalmente estos servicios han venido siendo prestados dentro de las zonas de servicios portuarios; no obstante, Manta como eje estratégico de trasporte multimodal, puede incluir servicios de consolidación y desconsolidación, empaquetado y embalaje, etiquetado, almacenaje temporal, servicios logísticos de distribución, etc.; logrando que nuestra ciudad recupere la capacidad productiva y competitiva que perdió después del terremoto y que se verá afectada post Covid19.


Manta, 01 de julio del 2020

viernes, 22 de mayo de 2020

GOLPE DEL COVID19 A LA FAMILIA Y ECONOMÍA ECUATORIANA: UNA REVISIÓN RÁPIDA



Por: Econ. Rigoberto Carvallo
@rigocarvallo

La dura emergencia sanitaria, producto de la pandemia global, no solo ha puesto a prueba los sistemas de salud y capacidad de reacción de los gobiernos para enfrentarla, en un escenario particularmente difícil para los países de Latinoamérica que han venido experimentando hace pocos meses, duros golpes a su estabilidad económica y política.

De acuerdo a la información proporcionada por el Servicio Nacional de Gestión de Riesgos y Emergencias (SNGRE) con corte al 22 de mayo del 2020, el Ecuador ha superado los 35.000 casos confirmados de COVID19 y cerca de 5.000 personas fallecidas, lo cual representa alrededor de 294 muertes por cada millón de habitantes, lo cual nos sitúa como el país sudamericano que peor ha manejado la pandemia desde el enfoque sanitario y cuya mortalidad se compara con la de los Estados Unidos (ourworldindata.org).

Lastimosamente, los datos proporcionados por el SNGRE, no son lo suficientemente sólidos para que la comunidad científica establezca con certeza modelos para predecir la trayectoria de la curva de contagios y la capacidad de propagación del virus. Esa débil capacidad estadística se debe principalmente a la poca toma de pruebas que actualmente se realizan en el Ecuador (alrededor de 3 test por cada 1000 personas) y al insuficiente seguimiento epidemiológico de las poblaciones en riesgo; requisito fundamental para empezar a pensar en un desconfinamiento progresivo, considerando sobretodo que los países de la OECD realizan un promedio de 23 test por cada 1000 personas de su población.

Tras dos meses de confinamiento con medidas de distanciamiento social, la economía ecuatoriana empieza a sentir los golpes de la pandemia; tal es así que el Banco Mundial ya ha pronosticado un decrecimiento del PIB en al menos un 6% para este año. Este estrepitoso golpe a la economía ecuatoriana se explica por varios factores que resumo a continuación:

  1. La fuerte caída del precio del petróleo por debajo de los USD 51,00 por barril referencial en el Presupuesto General del Estado para este año, implica menor inversión pública (menos escuelas, hospitales, carreteras y demás proyectos de infraestructura). A menor inversión, menor crecimiento de la economía, menos empleo y menos dólares en circulación; por tanto, reducción del consumo de los hogares.
  2. De acuerdo a la Cámara de Industrias y la Producción, la paralización de las actividades económicas producto del confinamiento traería consigo hasta el mes de abril pérdidas en ventas por encima de los USD 32 mil millones. Esto es básicamente el 15% del total de las ventas que se generan al año en el país.
  3. Esta paralización y reducción en ventas, implica además caída en la recaudación tributaria; es decir, menos ingresos permanentes al Estado para financiar su gasto corriente; es decir: sueldos a docentes de colegios, escuelas y universidades, personal de la salud (médicos, enfermeras), policías, militares y trabajadores sociales. Todos ellos representan el 75% de todo lo que gasta el Estado en sueldos y salarios, por tanto, menor recaudación tributaria implica despidos y recortes al gasto, lo que se traduce en el debilitamiento de las capacidades del Estado y desmejoramiento de la calidad del servicio público.
  4.  De acuerdo al Gobierno Nacional, hasta el momento el Covid19 ha resultado en la pérdida de 150.000 puestos de trabajo; es decir un significativo deterioro de la tasa de pleno empleo.
Debemos comprender que el efecto del Covid19 en la economía ecuatoriana es un shock externo y como tal, debe combatirse con mecanismos de política exterior; es decir, cuidar la dolarización y la balanza comercial no petrolera, además de resguardar el sistema de pagos para que el circulante de la economía genere liquidez y consumo de los hogares.  

Varios países han tomado, temprano o tarde, medidas para atender la crisis y el Ecuador no ha sido la excepción, pues más allá de los protocolos de bioseguridad y de las medidas de reacción “inmediata” para el manejo de la crisis por parte Comité de Operaciones de Emergencia (COE Nacional), hace apenas pocos días atrás, la Asamblea Nacional, por iniciativa del Gobierno Central, aprobó la denominada “Ley Humanitaria” con una serie de articulados que, lastimosamente, no identifican ninguna premisa clara para la obtención de recursos económicos para que el Estado pueda enfrentar los efectos de la crisis sanitaria y menos para una rápida reactivación económica post-pandemia.

En su lugar, dicha Ley plantea por un lado, medidas para no perder lo poco de liquidez de las personas y sostener (en parte) el bienestar de los hogares durante y después del Estado de Excepción; por ejemplo: la no suspensión de asistencia a clases por retraso de pago en escuelas, prohibición de incremento en tarifas de servicios básicos, no suspensión de cobertura de seguro de salud por falta de pago, instar a la Junta Monetaria a reducir las tasas de interés, suspensión de multas en infracciones de tránsito; entre otras.
Por otro lado, se aprobaron reformas laborales que permiten de común acuerdo entre empleado y empleador reconfigurar su relación contractual, contratos emergentes de plazo fijo que permiten establecer jornadas laborales entre 20 y 40 horas; y la posibilidad de reducir de forma emergente la jornada de trabajo.

Adicional a la Ley, el Gobierno Nacional adoptó una serie de medidas tales como: recortes a la jornada laboral del sector público, liquidación de varias empresas públicas, re focalización del crédito externo, eliminación de subsidios a los combustibles y recorte del gasto público; con lo cual se pretende obtener alrededor de USD 4 mil millones para enfrentar la crisis.

De acuerdo a las Naciones Unidas, la Pandemia hará que el desarrollo humano retroceda por primera vez en los últimos 30 años; principalmente por la afectación a las personas más vulnerables, el incremento de los indicadores de pobreza y la desigualdad, la precipitosa caída del comercio global y el detrimento de las condiciones de vida.

Lo cierto es que el Coronavirus ha tomado al mundo entero por sorpresa y los ajustes sin duda son fuertes, afectando a todos sin distinción; no obstante, la humanidad históricamente ha demostrado que se adapta y retoma una “nueva normalidad”. Es responsabilidad de todos contribuir a superar esta difícil coyuntura y resembrar el futuro de nuestros hijos en un mundo que nos ha reprendido en muchas ocasiones en el pasado y hoy más que nunca, nos llama a reflexionar.

  
Manta, 22 de mayo del 2020

lunes, 27 de enero de 2020

Examen "Ser Bachiller" y Educación Superior en Ecuador



Por: Rigoberto Carvallo
rigobertocarvallo@gmail.com
@rigocarvallo

¿Se imaginan que la Federación Ecuatoriana de Fútbol convocara libremente a todos los jóvenes para que conformen la tricolor? Tendríamos una selección de cientos de jugadores.

Asimismo es el sistema de educación superior pública; lo explico de la siguiente manera:

1.    No existe la cantidad de cupos y universidades suficientes para aceptar a todos los bachilleres cada año; motivo por el cual el examen "Ser Bachiller" permite identificar a esa "selección" de estudiantes que obtienen un puntaje mínimo en base a sus conocimientos básicos y que puedan, meritocráticamente, alcanzar un cupo para la Universidad.
2.    Es necesario este examen para tener más probabilidades de que los estudiantes que acceden a la Universidad (que generalmente son los que obtienen mejores calificaciones), no se retiren a medio camino. Entendamos que el Estado INVIERTE en cada estudiante y si se retira, el Estado pierde; es decir, perdemos nosotros porque financiamos la educación pública con nuestros impuestos.
3.  La instancia llamada a definir las características y mecanismos del sistema de acceso a las universidades e institutos tecnológicos públicos, es la Secretaría de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación (Senescyt). Sugerir su eliminación implica que no existiría institución encargada de definir la política pública en materia de educación superior; sin ella, ¿Quién define la pertinencia de la oferta académica? (Es decir, las carreras y profesiones que el país necesita para su desarrollo), ¿Quién regula la gratuidad de la educación superior pública? ¿Quién coordina las políticas de investigación en plena era de desarrolla basado en las tecnologías de la información e innovación?

De acuerdo a datos del Sistema Nacional de Información (Secretaría Técnica Planifica Ecuador, Plan Nacional de Desarrollo 2017-2021), la tasa bruta de matrícula en educación superior en universidades y escuelas politécnicas en el año 2016 fue del 27,81%; es decir que, del total de los jóvenes entre 18 y 24 años de edad, aproximadamente un tercio se matricula en la Universidad.
Por otro lado, si miramos las estadísticas de la UNESCO (World Bank Open Data), vemos que en el Ecuador al 2015, alrededor del 45% de jóvenes (independientemente de su edad) accedieron a educación terciaria (esto es todos los niveles de educación superior: universidades, escuelas politécnicas, institutos técnicos y tecnológicos, conservatorios, etc.); cifra que se encuentra por debajo del promedio de América Latina y el Caribe (52%).

La crítica fundamental al sistema de acceso a las universidades ha sido en los últimos años la cantidad de estudiantes que no logran (al menos en su primer intento) acceder a un cupo. Ante aquello, existe la corresponsabidad, por un lado, del Gobierno Central para generar las condiciones para que aquel estudiante pueda tener ilimitadas oportunidades de acceso e instrumentos que le permitan mejorar su rendimiento; y por otro lado, de las familias para motivar a los jóvenes a no abandonar sus sueños y enseñarles el valor del esfuerzo y del mérito.

martes, 12 de junio de 2018

Un vistazo al primer año de Gobierno: aciertos, desaciertos y desafíos.


Ilustración: Revista Líderes (2017)


UN VISTAZO AL PRIMER AÑO DE GOBIERNO: ACIERTOS, DESACIERTOS Y DESAFÍOS


Por:
Econ. Rigoberto Carvallo
@rigocarvallo
El primer año de mandato del Presidente Lenín Moreno ha estado marcado por una profunda transformación del modelo político que gobernó el Ecuador durante los últimos 10 años; proceso que inició durante el final del primer semestre de gestión del 2017, donde se generaron los instrumentos necesarios para la planificación, inversión y de financiamiento para los próximos años.
El Plan Nacional de Desarrollo es la hoja de navegación de la gestión gubernamental y plantea objetivos y metas que deben ser logrados bajo un accionar interinstitucional; pues solo la acción colectiva y el ejercicio programático de acciones y proyectos desde una o varias instituciones del Estado, niveles de gobierno y demás actores de la sociedad civil, permitirá alcanzar las grandes metas nacionales.
Así, se propuso un modelo de desarrollo basado en la garantía de derechos con énfasis en políticas sociales para atender la deuda con la sociedad aún pendiente en temas de: salud, educación, vivienda, seguridad social, generación de empleo, protección y atención especial a grupos prioritarios, etc.
A lo largo de este primer año de Gobierno, las prioridades del Gobierno Nacional parecieron estar centradas en proyectos sociales, reducción de la pobreza, generación de empleo y productividad, salud, educación, vivienda, atención a los grupos prioritarios, erradicación de la violencia, atención a los sectores rurales, entre otros; así como en un trabajo más cercano al territorio, el cual pretende materializarse a través de una Estrategia Territorial Nacional.
La transición de Gobierno implicó un reajuste en la institucionalidad del Estado, la gobernanza, la priorización presupuestaria y las políticas públicas; lo cual empezó con el proceso de construcción del Plan Nacional de Desarrollo 2017 - 2021, máximo instrumento de política pública nacional y hoja de ruta de la administración pública para los próximos 4 años, mismo que no solo recogió la voluntad del soberano, sino que también se fortaleció mediante un proceso de planificación participativa con la ciudadanía a lo largo y ancho del país.

Partiendo de un breve análisis del cumplimiento del actual Plan Nacional de Desarrollo, el Gobierno Nacional ha logrado importantes hitos en su primer año de gestión (en gran parte explicado por la continuidad en la efectividad en la implementación de políticas públicas sociales); pues se logró que más de 120.000 personas salieran de la pobreza extrema por ingresos, más de 13 mil jóvenes salieron del desempleo; y se redujo en 1,44 puntos la brecha de ingresos entre el 10% más rico y el 10% más pobre.
Similarmente, en aspectos relacionados a Hábitat y Ambiente, se logró mantener el 16,44% del territorio nacional bajo protección y se creó el “Comité Interinstitucional Agua Segura y Saneamiento para Todos”, con el fin de precautelar la dotación y calidad del agua a 62 cantones. Además, se alcanzaron importantes logros en materia de infraestructura y recursos naturales no renovables tales como: aumento la cobertura de servicio eléctrico al 97,3% de la población, se impulsó el Plan de Electrificación del Sector Camaronero, se crearon 1.636 nuevas plazas de trabajo  en sector minero, renegociación de contratos petroleros; entre otros.
No obstante, el principal desafío para los próximos años recae en la necesidad de fortalecer la articulación interinstitucional para la planificación, implementación, seguimiento y evaluación de las políticas públicas, de tal manera que se concreten en programas, bienes y servicios a favor de la ciudadanía; sobretodo, entre los frentes productivo, económico y social

Concretamente, se deben aumentar los esfuerzos en todos los niveles de gobierno para alcanzar las grandes metas de reducción de pobreza multidimensional, erradicación del trabajo infantil e incremento del empleo adecuado; así como focalizar acciones específicas de política pública  para mejorar las condiciones de empleo de grupos vulnerables.
Corresponde también una prioridad empujar con fuerza la erradicación de la violencia contra niños, niñas y mujeres, precautelando su seguridad y la garantía de sus derechos.

En los ámbitos económico y productivo, es prioritario cautelar  la sostenibilidad y equilibrio fiscal a través de la eficiencia recaudatoria y  la optimización  del gasto público, impulsar el crecimiento y sostenibilidad económica del país a través de la mejora de la balanza comercial no petrolera, mediante la diversificación productiva, valor agregado y encadenamiento productivos. Además, estimular la inversión extranjera orientada a fortalecer la producción nacional y las alianzas público privadas, incorporando tecnologías altamente eficientes y limpias (I+D), resulta un aspecto que debe considerarse y potenciarse en los próximos años.

Finalmente, la lucha contra la corrupción y la creación de un Estado más cercano a sus ciudadanos, es una lucha constante que debe continuar con mayor intensidad en el segundo año de gestión. En ese sentido, la ciudadanía deber empoderarse mucho más de su rol demandante para el cumplimiento del Plan Nacional de Desarrollo y en su corresponsabilidad para demandar transparencia en la gestión pública.


 

jueves, 15 de febrero de 2018

Proyecto Ciudad Manta2030: Acción colectiva para transformar a nuestra ciudad

Fuente y elaboración: Comunidad Manta2030 (2018)

PROYECTO CIUDAD MANTA 2030: ACCIÓN COLECTIVA PARA TRANSFORMAR NUESTRA CIUDAD

Por: Rigoberto Carvallo
@rigocarvallo

En el año 2015, en el seno de la Asamblea General de las Naciones Unidas, 193 líderes mundiales acordaron 17 objetivos para terminar con la pobreza en el mundo, promover sociedades más igualitarias y ejecutar acciones para mitigar el cambio climático hasta el año 2030, con el compromiso de que cada país adaptará sus Planes Nacionales de Desarrollo y políticas públicas a la consecución de dichos ambiciosos objetivos.

Este acuerdo global se lo conoce comúnmente como “Agenda 2030” u “Objetivos de Desarrollo Sostenible”[1], los mismos que han despertado el interés y el compromiso no solo de líderes mundiales a lo largo del planeta, sino también de organizaciones no gubernamentales, actores multilaterales, sector privado, academia y sociedad civil en general por sumarse a esta iniciativa; tal es así que en el caso de Ecuador, desde finales del año 2016, varios representantes del sector público, privado y ciudadanía, se han organizado para adoptar estos Objetivos de Desarrollo Sostenible a su planificación nacional, sub-nacional, corporativa o sectorial.

 

Fuente: Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, 2017



El Proyecto Ciudad Manta 2030 surge precisamente a partir de esta iniciativa global con el mundo (de allí su slogan), pues parte de la premisa de que no es posible generar desarrollo sin visión de largo plazo; de tal manera que podamos identificar las problemáticas sociales, culturales, ambientales y económicas de la ciudad que deben ser atendidas por cualquier administración pública hoy y en los próximos trece años por venir hasta el año 2030, con miras a alcanzar estos anhelados objetivos; sobre la base de los principios de justicia social y la reducción de la desigualdad, considerando al ser humano como eje central del desarrollo económico y social. 

Así, Manta 2030 se configura como un vistazo hacia el futuro de una ciudad-puerto: inclusiva, segura, inteligente, autónoma, sustentable, planificada y  desarrollada; donde hayamos superado los problemas estructurales y las barreras socioculturales que hoy afectan a nuestra ciudad y que demoran nuestro desarrollo, agrupando estos Objetivos de Desarrollo Sostenible en 9 objetivos propios:


OBJETIVOS DE DESARROLLO SOSTENIBLE PARA MANTA AL 2030

 

Fuente: Comunidad Manta2030

Sin embargo, la construcción de nuevas sociedades, no se logra entre un grupo limitado de personas, sino que se logra mediante acción colectiva; es decir, en articulación y de la mano con todos y cada uno de los actores que representan a la sociedad, pues desde su cosmovisión, experiencia y competencias, pueden fácilmente identificar las problemáticas que aquejan su sector, así como definir las líneas de intervención y acciones puntuales para solucionarlas.

Es por eso que el Proyecto Ciudad Manta 2030, no es un proyecto político-partidista, sino más bien una iniciativa ciudadana y cívica, que pretende agrupar a todos los ciudadanos que deseen aportar con su experiencia, conocimiento, habilidades y potencial, para desarrollar la planificación de largo plazo que urge a nuestra ciudad, bajo un enfoque inclusivo-participativo y donde todos seremos los autores de la transformación de nuestra ciudad, considerando (entre otros) los siguientes ejes y subejes de acción:
 

EJES DE ACCIÓN PROYECTO CIUDAD MANTA AL 2030
   
Fuente: Comunidad Manta2030



Este esfuerzo, al ser netamente cívico, no busca bajo ningún concepto réditos individuales, sino mas bien poder demandar a nuestros futuros representantes su implementación, como la voz ciudadana que necesita ser escuchada desde lo más profundo de nuestros corazones para levantar a Manta a los más altos sitiales de ciudades en crecimiento; dando ejemplo, como lo ha sido siempre, de lucha y perseverancia.

Finalmente, buscamos que todos nuestros análisis y propuestas para Manta estén sustentados en el conocimiento empírico de las cosas; es decir, en las experiencias, en la estadística y en la realidad, sin desatender la percepción y sentimiento humano, pues creemos que cualquier proyecto para nuestra ciudad debe venir acompañado de una planificación muy seria que parta desde el diagnóstico profundo y técnico.

Te invitamos formalmente a ser parte de nuestra Comunidad Manta 2030 para construir juntos este proyecto, registrándote a través de nuestra página www.manta2030.com donde podrás recibir noticias sobre futuros eventos, publicaciones y convocatorias. Te invitamos también a seguir nuestras redes sociales en Facebook, Twitter e Instagram (@Manta2030) y compartir nuestros contenidos para fomentar el debate público y la necesidad de construir una #MantaParaGeneraciones.


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