jueves, 1 de septiembre de 2016

Lecciones aprendidas en visita a los gigantes de la industria de Corea del Sur y consideraciones para el Ecuador


 
2016 Korea Field Research and Study (KFRS)
2016.8.2 (Martes) – 8.5 (Viernes)

“Lecciones aprendidas de los gigantes de la industria de Corea del Sur y consideraciones para el Ecuador”
Por: Rigoberto Carvallo 
@rigocarvallo
rigobertocarvallo@gmail.com
                                                                                
Cada año, durante 4 días, el KDI School of Public Policy and Management, como parte de sus actividades académicas y culturales, organiza el "Korea Field Research and Study (KFRS)", que es ofrecido a sus estudiantes con el propósito de mostrar, en una experiencia de primera mano, el rápido crecimiento económico de Corea, visitando algunos de los gigantes de la industria su país.

Esta emocionante excursión tuvo su primer día de visita en Andong, una pequeña norteña a 190 kilómetros de Seúl y donde nuestra primera parada fue la Oficina Provincial de Gyeongsangbuk-do. Allí, fuimos muy bien recibidos por los representantes de la Fundación Globalización Saemaul, que es una organización sin fines de lucro que llevan a cabo un programa de desarrollo rural inclusivo para promover proyectos de agricultura sostenible en pequeños pueblos en 9 diferentes paises; mediante capacitación, desarrollo de capacidades, apoyo técnico y financiación de iniciativas productivas.
Los objetivos de este programa están alineados con los nueve Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU y los resultados en Etiopía, Tanzania, Senegal, Filipinas, Uzbekistán, Vietnam y Sri Lanka están a la vista: estos países han aumentado su nivel de ingresos en un promedio de 62.68% desde 2014 al 2015, debido a la ejecución de diversos proyectos sociales.[1]

Este programa está en sus primeras etapas de la promoción en el Ecuador a través de la Agencia de Cooperación Internacional de Corea KOICA (por sus siglas en inglés), la Secretaría Técnica de Cooperación Internacional SETEC y con la cooperación del Gobierno de Bolivia, quienes están poniendo esfuerzos en conjunto para fomentar la producción de productos textiles artesanales, cultivos, verduras y otros servicios comunitarios en las provincias de Pichincha e Imbabura.[2]
Este modelo orientado a la producción cooperativa es muy popular en el sistema ecuatoriano de "Economía Popular y Solidaria", que es una forma de organización económica entre individuos o comunidades para producir, de tal manera que el bienestar se alcance con la mayor eficiencia económica a través de cooperación y asistencia mutua.

Es muy importante vincular este tipo de programas para las instituciones adecuadas en cada país que están a cargo de la supervisión y ejecución de la política pública; en nuestro caso: la Superintendencia de Economía Popular y Solidaria y el Ministerio de la Producción de Ecuador, junto con sus instituciones homólogas internacionales a fin de tomar la mayor ventaja de este tipo de cooperación.   

Al final de la visita, tuvimos un almuerzo coreano muy agradable y visitamos Byeongsan Seowon, una tradicional academia privada Confuciana fundada en 1575 durante la dinastía Joseon. El ex presidente de Estados Unidos: George H. W. Bush, visitó el lugar en 2005.



                                                                                        Byeongsan Seowon                                                              

El segundo día estaba lleno de expectativas pues fuimos a Pohang City a visitar una de las empresas más importantes para el desarrollo económico de Corea del Sur: POSCO Steelworks, fundada en 1968 como parte del plan del presidente Chung-Hee Park para transformar a Corea del Sur en un país autosuficiente en las industrias del acero y construcción.

Para ello, el Consorcio Coreano Internacional del Acero KISA, se conformó con el fin de: "diseñar, ingeniar, suministrar, construir y poner en marcha unas instalaciones integradas para el proceso de manufactura de productos de hierro y acero para la República de Corea"[1].  El proyecto fue el más ambicioso en la historia de Corea del Sur en ese momento, pero el país no tenía dinero suficiente para ponerlo en marcha, por lo que se necesitaba financiamiento internacional. A pesar de los rechazos de bancos estadounidenses británicos y alemanes, el gobierno de Japón y otros inversionistas financiaron el proyecto cuyo costo fue de alrededor de US $ 125 millones.[2]
La planta de Pohang tiene una capacidad para producir 18 millones de toneladas de acero, la cual es hoy la segunda planta más grande del mundo en su tipo y que está detrás de la segunda planta de POSCO en Gwangyangman en la provincia de Jeolla, inaugurada en 1985 y con capacidad de producción anual actual de 25 millones de toneladas; es decir la mas grande del mundo en este sector.




Placa conmemorativa en inauguracion planta Pohang

Planta Pohang


En 1997, el Gobierno de Corea decidió vender las acciones de esta compañía pública a inversores privados y luego se convirtió en una empresa privada multinacional, la cual hoy tiene 12 líneas de productos de acero y filiales en todos los continentes.
La historia de POSCO es un ejemplo notable de la voluntad política y de excelente gestión empresarial; ellos han logrado importar millones de toneladas de mineral de hierro y carbón como materia prima de muchos países desde todo el mundo y convertirlo en un producto propio de alta calidad.
(Mira el proceso aquí: http://www.posco.com/homepage/docs/eng5/jsp/prcenter/advertise/video/exper_p_k.html)



[1] Korea International Steel Associates (KISA), Project Development Plan, March 1967. Pg. 1-1.
[2] Hogan T.W. (2001). The POSCO Strategy: A Blueprint for World´s Steel Future. Lexington Books
 

Por otra parte, en Pohang City, POSCO fundó Pohang University of Science and Technology en 1986, la cual es hoy una institución de educación superior de las más importantes del país y que  promueve investigación y desarrollo en ciencia y tecnología, además de servir como proveedora de talento humano para POSCO y todo el país, dando ejemplo de una perfecta sincronización entre academia y sector productivo.

De acuerdo con el Ministerio Coordinador de Sectores Estratégicos del Ecuador, las importaciones de acero liso son alrededor de US $ 960 millones por año; por lo tanto, el gobierno está planeando construir dos nuevas plantas de acero con una inversión estimada de US $ 1,155 millones de dólares bajo una política de sustitución de importaciones.
Una de las principales diferencias entre la industria siderúrgica ecuatoriana y la coreana es que Ecuador es su propio proveedor de materias primas, pues su industria se basa en metal de desecho y chatarra de hierro, mientras que Corea tiene que importar la mayor parte desde China; por lo que Ecuador tiene un poco de ventaja sobre el país asiático en este sentido, ya que su producción se basa en el método de Reducción directa / fogón eléctrico (DR / RF), lo que permite reducir costos.

Sin embargo, Ecuador está muy por detrás de Corea del Sur en términos de capacidad instalada, ya que hay sólo tres grandes empresas de acero con una capacidad máxima de 635.000 toneladas métricas por año[1], lo que representa alrededor de 1,62% de la capacidad de producción de Corea hoy en día.[2]

Después de la visita a la planta de acero, almorzamos e inmediatamente partimos a la ciudad de Gyeongju, antigua capital del Reino de Silla desde el año 57 al 935 antes de Cristo. Allí visitamos el templo Bulguksa construido en el año 751 y designado Patrimonio Cultural de la UNESCO, que sirvió como un lugar sagrado para el Budismo y lugar de oración como protección contra las amenazas de invasión extranjera.

                                                                                Bulguksa Temple

                                                                          Bulguksa Temple


[1] Estudio básico de la industria siderúrgica en Ecuador, Instituto Nacional de Preinversión, 2010.
[2] Considerando un factor de  conversión de 1 tonelada métrica  = 1.10 toneladas.



Otro gigante de la industria del mundo nos esperaba al día siguiente, pero no sin antes visitar la hermosa ciudad de Ulsan, la séptima ciudad más grande de Corea del Sur y el hogar de Hyundai Heavy Industries (HHI).
Tengo que admitir que antes de llegar a Corea del Sur, yo tenía la equivocada idea de que Hyundai y Samsung no eran más que marcas de automóviles y aparatos electrónicos respectivamente. Resulta que ambos son mucho más que eso, tienen muchas otras líneas de negocio en tantos sectores diferentes tales como: construcción, ingeniería, química, electrónica, bienes raíces, servicios financieros y otra amplia cartera de productos.

En primer lugar recordemos que, durante el gobierno del ex presidente Chung-Hee Park en 1973, el promovió un “Plan de Industrias Pesadas y Químicas” con la intención de transformar la economía de Corea del Sur y promover seis sectores estratégicos: el del hierro y acero, metales no ferrosos, productos químicos, maquinaria pesada, astilleros y electrónica.
Estas estrategias seleccionadas se les concedieron muchos incentivos fiscales, acceso más fácil al crédito y otras medidas que el gobierno ofreció para apoyar a empresas prometedoras.

Hay que recordar también a Chung Ju-yung "Asan", un joven visionario que comenzó entregando arroz a domicilio para vivir; luego abrió una tienda de reparación de automóviles en 1940 y es allí donde adquirió muy rápidamente experiencia para ensamblar automóviles. Su visión y espíritu de "podemos hacerlo", le hizo fundar Hyundai Motor Enterprises en 1967 y casi inmediatamente en 1972 fundó Hyundai Heavy Industries, convencido de que la industria naviera era un sector fundamental para el desarrollo económico de Corea.
Ese fue el comienzo de lo que es ahora una de las empresas más importantes en el mundo, con diversas líneas de negocio: astilleros, ingeniería marina, plantas industriales y de ingeniería, motores y maquinarias, robótica, sistemas electromecánicos, energía verde y equipos de construcción.


Isla Daewangm en Ulsan

                                                                                     Hyundai Heavy Industries            
                             
                                                                             Oficina de Asan, donde todo empezó


Es cierto que las circunstancias políticas tal vez ayudaron a Hyundai para convertirse en la empresa que es hoy; sin embargo, la determinación y la humildad de un hombre y el amor por su país deben ser recordados como una de las razones del milagro coreano, características que son dignas de emular.

En Ecuador, la industria de astillero es uno de los principales sectores estratégicos priorizados por el gobierno para el cambio de la matriz productiva desde un modelo primario exportador a una economía basada en el conocimiento y las ideas. Astilleros Navales Ecuatorianos ASTINAVE EP, es una empresa pública con más de 45 años de experiencia en el mercado y cuya actividad consiste en la construcción y mantenimiento de buques, junto con otros servicios relacionados con la industria naval.
De acuerdo con el Ministerio de Sectores Estratégicos de Ecuador, el gobierno tiene previsto invertir alrededor de US $ 500 millones para la expansión de un astillero de clase mundial para la construcción de barcos, corbetas y plataformas de gas natural con el fin de desarrollar la industria naval; toda vez que los principales astilleros de orden mundial en Sudamérica, se encuentran en la costa atlántica.

Corea del Sur está décadas por delante de Ecuador en el desarrollo de esta industria y  compite con China como los países líderes en la industria de astilleros en el mundo; por lo tanto, hay muchas lecciones de política pública que se debe aprender para el sector, especialmente en términos de desarrollo de capital tecnológico y humano, así como el tipo de incentivos para inversores privados para que tomen participación en el mercado nacional.
La industria de construcción naval en Ecuador representa una actividad importante para su economía debido a la gran flota existente y la importancia del transporte marítimo para el comercio internacional, por lo que  es un sector estratégico para mejorar nuestra competitividad.

La última empresa que visitamos no necesita presentación; Samsung Electronics Co., fundada en 1969 y localizada en la ciudad de Suwon, en el centro de Corea del Sur es la segunda empresa más grande del mundo en el sector de tecnologías de la información después de Apple Inc. y como se mencionó anteriormente, no sólo fabrica celulares, televisores y tablets; también fabrica componentes electrónicos tales como baterías de litio, semiconductores, chips, memorias flash y otros accesorios que son vendidos a sus principales competidores.

El sector de las tecnologías de la información en Ecuador sigue siendo microscópico en comparación con el de Corea del Sur; sin embargo, hay un progreso importante en cuanto a iniciativas del sector privado que están fomentando la expansión de esta industria y nuevas política públicas; por ejemplo, nuevas leyes de incentivo del software libre, la creatividad y las ideas están siendo analizadas en la Asamblea Nacional en el nuevo Código Orgánico de la Economia Social del Conocimiento INGENIOS. También, financiamiento para los nuevos emprendimientos en ciencia y tecnología, así como importantes proyectos de inversión tales como la Ciudad del Conocimiento Yachay en la provincia de Imbabura, jugarán un papel primordial para fomentar la industria de IT en el continente.

Estudiar el desarrollo económico de Corea tan cerca es una experiencia increíble; estar aquí desmiente los mitos acerca de la experiencia de su rápido crecimiento. Tomó sólo 50 años para convertir a este país de uno de los más pobres del mundo en una economía desarrollada debido a políticas eficaces (y condiciones macroeconómicas favorables), que son dignas de ser comparadas y, si aplicables, deberían ser puestas en práctica en nuestros países. 

 







miércoles, 16 de marzo de 2016

Reflexiones generales: Como las instituciones influyen en los individuos?

Sejong City, 17 de Marzo del 2016.

Como las instituciones influyen en los individuos?


Es importante comprender el papel que juega el institucionalismo en el área de política comparada como un método para explicar el paradigma de cómo el ser humano, como un ser racional, actúa y toma de sus decisiones influenciadas por las instituciones.

En primer lugar, definamos a  la “Política Comparada” como una parte de las ciencias políticas que estudia la política nacional en relación con la política de otros países, con el objetivo de comprender los diferentes fenómenos sociales o económicos que influyen en el comportamiento humano.

La “Política Comparada” pretende explicar por qué el mundo es como es, comparar los sistemas económicos, y evaluar la idoneidad de las ideologías con respecto a un contexto global (Kopstein, Jeffrey, Lichbach, Mark Irving, 2005).

Segundo, es importante hacer hincapié en el concepto de "institución". Según Gregory M. Hodson, profesor de investigación en la Universidad de Hertfordshire, las instituciones son estructuras sociales que restringen, moldean o permiten comportamiento (Hodson, 2006).

Peter Hall, reconocido economista político, define a las instituciones como "las reglas formales, procedimientos y  prácticas operacionales que estructuran la relación entre los individuos en diferentes unidades de la política y la economía" (Thelen y Steinmo, 1992); por lo tanto, bajo estas definiciones podemos argumentar que la religión, los gobiernos, los sindicatos, las comunidades, el mercado, los partidos políticos, familias, etc., son formas de instituciones.

De acuerdo con Hall, las instituciones dan forma a los objetivos perseguidos por las personas responsables de las políticas (públicas o corporativas) y también cómo las personas se ponen de acuerdo sobre las relaciones entre ellas. Por otra parte, la forma en que una institución se organiza, afectará el nivel de poder que los actores políticos o empresariales tienen dentro de la organización y, en función del nivel de ése poder, se pueden dirigir los resultados a su propio interés.

El Institucionalismo tiene dos escuelas de pensamiento: "Viejo Institucionalismo" y "Nuevo Institucionalismo". El primero es básicamente un proceso de acumulación de conocimiento, donde el institucionalismo se centra en el estudio de la conformación formal de diferentes estructuras administrativas, legales y políticas de un gobierno.

Durante los años 1950 y 1960, la revolución del comportamiento surgió en el escenario de la ciencia política, donde los conductistas (personas que estudian el comportamiento humano y animal a través de factores ambientales) no estaban de acuerdo con el viejo institucionalismo bajo el argumento de que, con el fin de entender la política, el análisis debe centrarse en distribuciones informales de poder y el comportamiento político; es decir sobre las actitudes, destrezas interpersonales y habilidades blandas.
Sin embargo, la revolución del comportamiento también generó dos críticas fuertes desde el punto de vista institucionalista: 1) los conductistas tienden a describir en lugar de explicar el comportamiento, por tanto esto redujo la atención una vez prestada al estudio básico de las instituciones, y 2) los conductistas analizan las características y actitudes de los individuos, pero no explican por qué difieren de un país a otro, y para ello es necesario poner atención en al marco institucional.
La necesidad de explicar las diferencias de los individuos a través de instituciones a lo largo de un país y otro, fue el gatillo que dio luz al nuevo institucionalismo.

Así, con el nacimiento del nuevo institucionalismo, vinieron dos sub-escuelas de pensamiento: 1) Institucionalismo de Elección Racional e 2) Institucionalismo Histórico.  Ambas escuelas del nuevo institucionalismo mantienen que las instituciones determinan el comportamiento de los actores políticos y por lo tanto los resultados perseguidos.

Para el Institucionalismo de Elección Racional, "las instituciones son importantes", y definen las estrategias que los actores políticos determinan para llegar a sus propios intereses, lo cual es una premisa fundamental adoptada también por el institucionalista histórico; sin embargo, estos últimos sostienen que las instituciones juegan un papel más importante en la política.

Es importante hacer un paréntesis y mencionar que desde la doctrina de la economía neoclásica, sabemos que los llamados “problemas de agencia” representan un concepto importante del institucionalismo de la elección racional, mismo que indica que dos personas: el principal y el agente, emprenden en una relación para que el “agente” actúe o tome decisiones en nombre del “principal”; no obstante, los problemas se dan cuando por falta de información completa, el agente toma un comportamiento oportunista para hacerse de su propio interés a costa del principal.

Dicho de otro modo, de acuerdo con la teoría de la elección racional, los individuos toman decisiones racionalmente de acuerdo a sus propias preferencias para maximizar su utilidad; por eso los seguidores de la escuela del institucionalismo racionalista tienden a moverse en esta dirección; mientras que los institucionalistas históricos ven a las personas como "seguidores de reglas", y su análisis sobre las estrategias, metas y preferencias perseguidas por agentes políticos, exige un análisis histórico de lo que están tratando de maximizar y la motivación detrás de aquello.

Pensemos en el famoso “dilema del prisionero”, en el cual la prisión (en este caso una institución) cambia sus reglas del juego, mismas que determinaran cambios en las opciones de conducta y decisión que tiene el prisionero (individuo o actor político), ya sea: comportarse mejor, cooperar con los agentes de seguridad, rebelarse, etc.

Por lo tanto, básicamente la diferencia principal entre estas dos escuelas del Nuevo Institucionalismo se basa en la pregunta sobre si las preferencias de los individuos motivadas por instituciones se forman por factores exógenos (elección racional) o factores endógenos (institucionalismo histórico), (Steinmo, Thelen y Longstreth, 1992).

Otra distinción clara entre las dos escuelas, se basa en el tipo de resultados que se buscan; por ejemplo, mientras que el institucionalista de elección racional se enfoca en un evento específico: i.e.; una elección presidencial, los institucionalistas históricos miran hacia atrás en la información histórica para encontrar una situación particular que ha evolucionado con el tiempo para explicar determinado evento  (Katznelson y Weingast).
Esta es la razón por la cual el institucionalismo histórico es una herramienta útil para entender la continuidad de la política en todos los países, teniendo en cuenta la información histórica a lo largo de períodos de tiempo.

Para concluir, bajo este paradigma, los individuos (cuya naturaleza humana sigue siendo racional) se pueden entender a través de las instituciones en las cuales se desenvuelven, pero hay tomar en cuenta el “problema de agencia”, que es un factor inherente en el mercado y en el gobierno, cuya estructura institucional está sujeta a modificaciones de acuerdo a los cambios en la sociedad misma e intereses individuales que emergen desde grupos de poder.


Rigoberto Carvallo

*Reflexiones sobre libro de Sven Steinmo, Kathleen Thelen, and Frank Longstreth (1992). Structuring politics, Historical Institutionalism in comparative analysis. Cambridge University Press.



lunes, 22 de febrero de 2016

Reflexiones económicas: La Libertad Económica según un Nobel Capitalista

Sejong City, 23 de Febrero del 2016.

La Libertad Económica según un Nobel Capitalista



Milton Friedman, reconocido economista estadounidense y ganador del Premio Nobel de Economía en 1976 por sus contribuciones a la teoría del consumo y estabilización económica, ha sido uno de los modernos defensores del liberalismo como corriente filosófica para alcanzar un sistema económico próspero.

Según su libro “Free to Choose” publicado en 1980, Friedman defiende los principios de un sistema de libre mercado, con mínima intervención estatal para alcanzar la libertad individual y consecuentemente la colectiva a través de lo que él llama el “intercambio voluntario” de bienes y servicios en la sociedad, y en el cual, el mismo mercado automáticamente regula sus precios y cantidades; inspirado en el principio de la “mano invisible” de Adam Smith.

Friedman sostiene que este “intercambio voluntario” por sí solo no es una condición suficiente para el desarrollo económico, pero si es un factor indispensable para alcanzar la cooperación entre las personas para que como un colectivo (pero con intereses individuales), sean motivados a producir, comercializar y prosperar, lo que según él, conlleva a una sociedad de libre mercado donde no es necesaria ninguna intervención estatal.

Después de 35  años de la publicación de este libro y varios aportes a la teoría económica, sabemos que en la práctica esto no es así de fácil, y que más bien en la última década, la desregularización y falta de control estatal han sido una de las razones de las crisis financieras y económicas en los últimos años.

Uno de los principales mecanismos para conducir al libre mercado son los “precios”, que de acuerdo a Friedman cumplen tres funciones: 1) transmiten información, 2) dan incentivos para adoptar métodos de producción y 3) determinan quienes reciben determinada cantidad del producto a comercializarse; y que para que se cumplan estas tres funciones, debe existir un sistema de precios desregulado.

Conceptos básicos de economía nos dicen que la inflación (o deflación) son consecuencias de la inestabilidad de precios y que para controlar estos fenómenos existen herramientas de política monetaria y fiscal adoptadas por… adivinen quien: el gobierno.

Hay que darle la razón a este acérrimo defensor de capitalismo en una de sus aseveraciones, pues él indica que otro factor de crecimiento económico es la acumulación de capital; es decir, la construcción de infraestructura (vías, puertos, aeropuertos, refinerías, hidroeléctricas), así como la acumulación de talento humano, es decir inversión en educación para el desarrollo de habilidades cognitivas y destrezas laborales. Al parecer no hay punto de discusión en este argumento entre la comunidad académica; entonces si esto es cierto, hay un pequeño país hermoso en Sudamérica que lo está haciendo muy bien en este sentido.

Concuerdo totalmente con Friedman sobre que la decisión de que; en donde colocar nuestro recursos, donde trabajar y que tan duro hacerlo, que estudiar, en que pensar, etc., son decisiones solamente nuestras y que el beneficio o el prejuicio de las mismas conlleva un grado de riesgo que cada individuo está dispuesto a tomar. Esto justamente comulga con aquello que Adam Smith no enseñó hace más de 200 años: “Cada hombre, mientras no viole las leyes de la justicia, es perfectamente libre de perseguir su propio interés a su propia manera (…)”. Nótese las negrillas, que para mí conllevan un mensaje muy claro: por supuesto que somos libres de tomar nuestras propias decisiones, siempre y cuando estas no contravengan la justicia, misma que para mí conlleva un sentido muy social.

Creo también que así como existen fallas de mercado, existen fallas de gobierno que se pueden corregir con la intervención del uno o del otro para estabilizar situaciones adversas a equilibrios económicos.

Como todo economista liberal Friedman, indica que el libre comercio entre naciones es la panacea para el desarrollo económico y bajo este argumento, deben acordarse tratados de libre comercio (TLCs) y eliminarse todo tipo de aranceles y otras medidas proteccionistas.
Nuevamente, esto es un tema que tiene mucho debate en la comunidad científica y que su análisis merece un espacio de opinión diferente a este; no obstante, Friedman refuta el argumento de aquellos quienes están en contra los TLCs argumentando que aquellos sectores afectados por estos acuerdos comerciales son aquellos sectores carentes de competitividad y su resultante la pérdida de empleo debe ser compensada (además de con un seguro de desempleo) con la creación de nuevos puestos de trabajo en industrias donde el país si es competitivo; bueno… si esto fuera tan fácil como sugiere Friedman, seguramente todos los países ya hubieran firmados numerosos TLCs; no obstante, es obvio que toda nueva industria necesita un tiempo de aprendizaje, pues ninguna es competitiva desde un inicio y con mas razón para que esta pueda florecer, debe existir una intervención estatal para elevar su nivel de competitividad.
 
Lo cierto es que, es imposible desmerecer los argumentos de un erudito en economía como Thomas Friedman, sin al menos estar su altura de su conocimiento y experiencia sobre la ciencia económica; no obstante, Nobeles contemporáneos como Joseph Stiglitz y Paul Krugman, han demostrado que el paradigma neoclásico, defendido por varios economistas liberales, no sugiere una respuesta convincente al aumento de la inequidad y concentración de la riqueza en pocas manos, problemas crecientes cada vez más en nuestra sociedad.